Conversaciones en torno al Covid-19 | parte 4

Conversaciones con el responsable de empresas de una entidad bancaria Española

Llegamos a la cuarta entrega de “Conversaciones en torno al COVID19”, y seguimos confinados, aunque ya parece que se vea la luz al final del túnel … del túnel del confinamiento, que no de la pandemia, desgraciadamente.

He hablado con el responsable de empresas de uno de los bancos españoles más activos. Rafa es un viejo conocido de Livingstone. En el pasado he coincidido con él tanto en adquisiciones corporativas -como banco financiador-, como en más de una restructuración de deuda -como banco del pool-.

Dice que no ha tenido la oportunidad de contagiarse, porque lleva desde el primer día de confinamiento sin salir de casa, casi todo el tiempo en la habitación que ha adaptado como despacho, y teletrabajando intensamente, muy intensamente.

—¿Intensamente? —le pregunto.

­—Muchísimo. No puedes imaginarte el volumen de trabajo que nos está generando a los bancos el tema de los préstamos ICO ligados al COVID19.

—Venga, no te quejes que dar préstamos es lo que tenéis que hacer —medio bromeo con él. Ya hace años que nos conocemos.

—No, si no me quejo Ximo. Además, no sabes lo importante que están siendo para muchas empresas, especialmente para pymes —asegura.

—Imagino —le digo.

—Hay muchas pequeñas y medianas empresas que de hoy para mañana han visto reducidos sus ingresos en porcentajes brutales, y eso no hay tesorería que lo soporte… —se lamenta.

—¿Y crees que esos préstamos ICO van a ser suficiente?

—Para muchas si —asegura. —Todo va a depender de cuánto dure esto, y de la velocidad de recuperación.

—¿No va a serlo para todas?

—No. Lamentablemente no. Y esperemos que sean las menos.

—¿Crees que eso supondrá concursos? —le pregunto.

—Antes de llegar a los concursos de acreedores, pasaremos primero por restructuraciones de deuda.

—¿Cómo hace años?

—Creo que no va a ser exactamente igual, porque no habrán llegado a esa situación como llegaron entonces.

—Explícate —le interrumpo.

—En aquellos años llegaron a este punto muchas compañías que, simplemente, no tenían solución porque su mercado había desaparecido. ¿Recuerdas?

—Ya lo creo.

—Ahora, muchas de las que necesitarán una restructuración, será porque la velocidad de recuperación no sea acorde con la deuda de su balance. Pero la recuperación estará ahí, el mercado no ha desaparecido, habrá mayor visibilidad y será cuestión de armonizar el calendario de deuda con el de generación de caja —asevera.

—Me encanta tu positivismo.

—Es así cómo lo veo, de verdad. Creo, y espero no equivocarme, si digo que —y suspira profundo —las medidas propuestas por el Gobierno, aun no siendo ni mucho menos perfectas, van a ayudar a muchas empresas a capear el temporal. Y muchas de las que no lo consigan salvarán el cierre (o el concurso como dices tu) con una restructuración de su deuda, necesaria por haberles pillado con el pasivo muy cargado y por no poder remontar suficientemente rápido.

—Coincido contigo Rafa. Ahora es momento de dedicar esfuerzos a ver qué medidas de las propuestas encajan en cada compañía e ir a por ellas —le digo, y me interrumpe.

—Sí, pero sin dejar de tener un ojo puesto en la caja. Las empresas no deben pensar que los préstamos ICO o los aplazamientos y moratorias de impuestos van a ser el maná que todo lo cure.

—Que no se escape ni un euro de la caja que no sea necesario —le insisto.

—Exacto Ximo. Servicios de “cash monitoring” como el que vosotros prestáis van a ser muy importantes ahora.

—Yo creo que sí.

—Que aparezca un profesional independiente como Livingstone para analizar al detalle todos y cada uno de los costes de la compañía, ayudar a ver qué es y qué no es imprescindible, hacer un Cash Flow de los próximos meses, seguir día a día la caja,  buscar financiación y negociar con proveedores si fuera necesario, etc. es una ayuda muy importante para los directores financieros en momentos como los que estamos viviendo.

—¡¡Pareces mi mejor vendedor!! —exclamo.

—Firmemente creo que una compañía que haya contratado un servicio externo de “cash monitoring” tiene un plus para un financiador como nosotros. Es un upgrade en su scoring.

—No empecemos con anglicismos que tú y yo somos “de barrio” —nos reímos.

—Te dejo Ximo. Sigo “al lío”.

—Cuídate Rafa, y nos vemos pronto, cuando seamos libres.

Y también así me despido de vosotros. Cuidaos, hablemos ahora y veámonos cuando “seamos libres”.


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