El proceso de venta (I). Visión de conjunto

Existen varias razones por las que accionistas pueden considerar la venta de su empresa. Puede ser por deseo de retirarse; para dar solución a un problema de sucesión; una estrategia de desinversión de un grupo industrial interesado en centrarse en su actividad principal… en cualquiera de los casos, y sea cual sea el motivo, existe una prioridad común: conseguir el mejor precio posible por la empresa que se vende. Aunque cada operación de venta es diferente, el proceso siempre requiere:

  • Preparación.
  • Proceso de venta.
  • Organización de la operación.

Contratación de asesores

Los vendedores admiten que la venta de su empresa se realizará una sola vez, y que la probabilidad de conseguir la mejor transacción posible aumenta con la contratación de asesores financieros, expertos en finanzas corporativas.

La función principal de cualquier asesor financiero es asumir la carga del proyecto gestionando la venta de manera que el vendedor pueda seguir centrándose en lo que mejor sabe hacer: dirigir su negocio y maximizar el beneficio. A la hora de elegir a los asesores, los vendedores deben considerar los siguientes aspectos:

  • Experiencia: historial de operaciones realizadas por el asesor financiero y su equipo.
  • Alcance internacional: capacidad del asesor de buscar y encontrar compradores potenciales a nivel mundial.
  • Profesionalidad: profesionales con experiencia, comprometidos con la operación. Posibilidad de obtener referencias por parte de clientes para los cuales dichos profesionales hayan trabajado previamente.

Preparar la empresa para la venta

La preparación de la empresa para su venta por parte de sus vendedores puede aumentar de forma significativa tanto la probabilidad de venderla como el precio total. En este sentido, lo pasos a seguir serían:

  • Maximizar y gestionar la rentabilidad para demostrar un incremento de los beneficios estable y sostenible año tras año.
  • Implementar activamente las oportunidades de reducción de costes que no perjudiquen el bienestar comercial del negocio.
  • Asegurar que los asuntos legales y fiscales de la empresa están en orden.
  • Extraer del modo fiscal más ventajoso posible cualquier activo de propiedad sobrante con potencial de desarrollo.

Encontrar el comprador adecuado

Una clave para maximizar el valor del accionista es identificar a compradores a nivel mundial que puedan sacarle provecho a la adquisición de la empresa. Cuanto mayores sean los beneficios potenciales que puedan surgir de la transacción, mayor será el precio que un comprador esté dispuesto a pagar por la empresa.

Valoración

A la pregunta: ¿cuánto vale una empresa no cotizada?, existen muchas respuestas que varían en función de una serie de factores que influyen en la valoración de la misma, entre los que figuran:

  • Cash flow y beneficios recientes, presentes y futuros de la empresa.
  • Oportunidades para que el comprador obtenga beneficios sinérgicos significativos.
  • Valor de otras empresas cotizadas y no cotizadas del sector.

En próximas entradas (II9 y (III) seguiremos con la descripción del proceso de venta.

 

 

 

Las ideas y conclusiones que figuran en este blog transmiten la interpretación que su autor/a hace sobre asuntos de actualidad y no reflejan necesariamente las opiniones de Livingstone Partners. Son de interés general y no serán interpretadas como consejos de inversión.

 


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