El proceso de Venta (III). Cierre de la operación

Due Diligence

Es un proceso en el que el comprador elegido y sus asesores llevan a cabo una investigación detallada de la empresa para verificar que es tal y como los vendedores la presentan. El ejercicio de Due Diligence normalmente incluye las siguientes áreas:

  • Comercial.
  • Financiero / contable.
  • Valoración de la propiedad y activos.
  • Asuntos fiscales, legales y medioambientales.

El proceso implica que el comprador y sus asesores pasen cierto tiempo en las instalaciones de la empresa revisando la documentación original, si bien la mayor parte del trabajo se lleva a cabo fuera de las mismas. El proceso de Due Diligence debe ser controlado con mucho cuidado por los vendedores parar evitar que sea utilizado como una excusa para renegociar la operación y asegurar que se mantiene la confidencialidad dentro de la empresa.

Abogados

En el mismo momento en el que empieza el Due Diligence, los abogados del comprador deben hacer circular un primer borrador de la documentación legal. A todo vendedor le interesa tener el mejor asesoramiento posible, por lo que conviene invertir tiempo en seleccionar abogados que:

  • Sean especialistas en los aspectos legales de la compra y venta de empresas.
  • Estén dispuestos a poner a uno de sus socios experimentados para dirigir la operación desde el principio.
  • Estén dispuestos a cobrar honorarios competitivos.

Si los abogados habituales del vendedor poseen la experiencia necesaria, su conocimiento de la empresa será un valor añadido.

Negociaciones legales

El vendedor debe solicitar una copia de los borradores de la documentación legal desde el principio de manera que pueda asegurarse de que el comprador es razonable.
La negociación de la documentación legal puede durar entre tres y seis semanas. Con frecuencia, compradores y vendedores consideran que, una vez sus abogados han puesto en marcha la transacción, pueden hacerse cargo de todo. Esta consideración es equivocada y peligrosa, ya que es imprescindible que ambas partes y, sobre todo los asesores financieros, permanezcan totalmente involucrados en las últimas fases de la operación.

Asimismo, gran parte de las negociaciones legales se centrarán en las garantías que los vendedores deben aportar a los compradores, lo que supone que los vendedores estudien a fondo cada una de ellas, dedicándole al proceso toda su atención.

Cierre

Para la mayoría de vendedores, por pronto que se cierre una operación, el cierre siempre se retrasa. Si el proceso de venta se ha llevado a cabo de forma eficaz, los vendedores pueden estar seguros de que realmente han maximizado el valor de su negocio, y que lo dejan en manos de un comprador que seguirá adelante con su desarrollo.
Las ideas y conclusiones que figuran en este blog transmiten la interpretación que su autor/a hace sobre asuntos de actualidad y no reflejan necesariamente las opiniones de Livingstone Partners. Son de interés general y no serán interpretadas como consejos de inversión.


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