Packaging M&A: Circularidad y medioambiente

El sector del packaging ha sido testigo en los últimos años de una verdadera revolución de circularidad.

Hasta la fecha, hablar de circularidad en el sector de packaging, era hablar de grupos como Saica, en el sector de papel y cartón, cuyas transacciones en Europa a comienzos de la anterior década perseguían reforzar su liderazgo como empresa de packaging circular, con la recuperación y reciclaje de papel. Saica adquirió empresas inglesas como Futur Limited en 2010, Cutts Recycling & Waste en 2011, Houghton’s Waste Paper Ltd. en 2012, así como a la portuguesa Baluarte Sociedade de Recolha e Recuperacao de Desperdicios Lda en 2016, constituyéndose como líder europeo en la recuperación de papel.

Saica sigue un proceso para desarrollar su actividad por el cual, en primer lugar, recupera a través de su sección de medio ambiente NATUR, papel, plástico y cartón en los diferentes sectores y clientes donde está presente, posteriormente recicla el material recuperado y, así, finalmente, reduce la cantidad de materia prima necesitada. Es un proceso circular que está en constante funcionamiento.

Otras dos empresas notables de la circularidad en packaging son el grupo danés Faerch o la italiana ILPA. Esta primera, Faerch, líder de la circularidad en el sector de envases plásticos para alimentación, ha sido protagonista de muchas de las más notables transacciones de los últimos años, como son el caso de:

  • La compra en enero de 2021 del negocio en Italia, Polonia y España de la italiana Sirap Gema SpA a su holding Italmobiliare SpA. Sirap Gema es un fabricante de packaging termoformado plástico para el sector de alimentación. En España, Sirap contaba con las anteriores instalaciones de Reynolds Food Packaging adquiridas a finales de 2017.
  • La compra en agosto de 2018 de la holandesa 4PET Holding, fabricante de hojas de PET a partir de procesos de reciclaje, extrusión y termoformado.

Con estas compras, Faerch acelera su agenda de circularidad y la ejecución de su estrategia de sostenibilidad en Europa, continente donde está cumpliendo con creces su objetivo de formar un líder consolidado y totalmente comprometido con el medioambiente.

Anteriormente, en el año 2016, Faerch ya había realizado una importante transacción en nuestro país con la compra de la planta en Buñol de la americana Sealed Air, a la que adquiere importantes activos en todo el mundo, que le permiten el uso de sus marcas CRYOVAC, Darfresh y On Tray, tan importantes en el sector de alimentación.

El grupo Faerch, que desde 2014 había estado en manos de la inversora sueca EQT, y desde 2017 de Advent, pasó en diciembre de 2020 a manos de la danesa A.P. Moller Holding A/S, una firma de inversión enfocada en proyectos con impacto positivo en la sociedad y que con esta compra invierte un total de 1.900 millones de euros.

Sin embargo, la verdadera novedad en el sector, no son las transacciones protagonizadas por estos grupos conocidos por la circularidad de sus estrategias, sino las que, quizás siguiendo su estela, protagonizan otros grupos de Packaging con menos fama de circularidad, y que representan verdaderos casos de integración circular de 360 grados.

Integración Circular 3600

Quienes siguen el mundo del packaging, y de las transacciones corporativas, estarán acostumbrados a oír hablar de grupos como RPC o Alpla. Estos grupos, tradicionalmente compradores – hasta la fecha, de otras empresas de packaging – han protagonizado en los últimos años dos transacciones de carácter sorprendentemente circular, entrando en la producción de materias primas recicladas: como decíamos en nuestro anterior artículo, un caso de “integración circular hacia atrás” (backward integration) de 360 grados. Las explicamos.

En noviembre de 2019, el grupo austriaco Alpla, especializado en botellas y tapas moldeadas por soplado, piezas moldeadas por inyección, preformas y tubos, compró la compañía española Suminco S.A. (Montcada, Barcelona), recicladora y fabricante de compuestos plásticos de polietileno de alta densidad (HDPE). A la vez que esta compañía, que a futuro mantendría su equipo de gestión, Alpla compró Replacal S.L. (Palencia), fabricante de reciclados de HDPE. Las compañías eran propiedad de un grupo familiar. Alpla contaba ya con dos plantas propias de reciclaje de PET, desde su compra de Recycling Team GmbH en 2011, y la apertura de una planta propia de reciclaje en Polonia un año después.

Con esta compra, que les confiere capacidad de 35.000 toneladas, Alpla se reafirma en su objetivo de ser líder en envases de plástico sostenibles. La compra pretende logar una economía circular que funcione, aumentar la calidad de sus productos con el reciclaje post consumo, y producir envases HDPE con un alto contenido de material reciclado, tal como demandan los clientes y consumidores.

Otra transacción de 360 grados la protagoniza en agosto de 2018 el grupo británico RPC Group, fabricante de envases de plástico rígido para alimentación, no alimentación, y sectores de consumo e industrial. En este caso, la compañía compra PLASgran Limited, un especialista en reciclaje de plástico de origen también inglés, con ventas de 22M de libras. La compra fortalece y expande la oferta de servicio de RPC en soluciones de reciclaje.

El grupo RPC no era tampoco ajeno al sector del reciclaje, pues ya había realizado su mayor integración circular cuando en el año 2016 adquirió la inglesa BPI (British Polythene Industries). BPI reciclaba más de 80.000 toneladas anuales de film plástico de procedencia agrícola, comercial e industrial y era uno de los mayores recicladores europeos de film de PE.

Su ya fortalecida presencia en reciclaje, fue una de las razones que acrecentaron el interés de la americana Berry Group, que en el año 2019 realizó la compra de RPC.

Otra compañía que en el periodo analizado se apunta a integrar una compañía de reciclado es el grupo Resilux NV. Resilux, de origen belga y con una facturación de 373M€, es un fabricante de preformas y botellas de PET con presencia global (en España, su filial pacense, Resilux Ibérica Packaging, realiza unas ventas de 57M€).

En septiembre de 2017, esta compañía compró las actividades de reciclaje de PET del grupo industrial Signode, localizadas en Weinfelden, Suiza. A través de esta transacción, el grupo Resilux establece su nueva compañía Poly Recycling AG. Para Resilux se trataba de la primera incursión en el mundo de reciclaje PET. Según su último informe anual, Resilux ha abierto una nueva planta de reciclaje de PET en Bilten, también en Suiza.

Estas tres transacciones son ejemplo de la tendencia a la circularidad que en la última década están protagonizando los principales grupos de packaging europeos, integrando las fases iniciales de su cadena de valor, con una vuelta de 360 grados hacia atrás hasta la obtención de materia prima reciclada, desde los mismos residuos post-consumo generados por el sector de packaging plástico. Pero no llama menos la atención el caso de integración hacia delante, también de 360 grados, pero en sentido inverso, protagonizado por la recicladora alemana Remondis.

Con una presencia larga y tradicional en el reciclaje de materias primas varias, como cristal y plásticos, principalmente PET, HDPE, PP y poliamida, el grupo Remondis Recycling realiza en agosto de 2018 la compra de la alemana Pakufol Folienprodukte, un fabricante de bolsas de plástico a partir de materiales reciclados.

Desde luego, la proactividad tanto de fabricantes de envases como de grupos recicladores, que con estas transacciones buscan cerrar el ciclo, nos augura, si se intensifican este tipo de compras, un futuro en el que gran parte de la producción se realice de manera controlada de principio a fin y un rápido y positivo aumento de la calidad, cantidad y uso de los plásticos reciclados en el mundo del packaging.


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