Conversaciones en torno al Covid-19 | parte 5

Conversaciones con la responsable de expansión de una cadena hotelera
  • Por Ximo Villarroya
  • may. 2020
  • Situaciones Especiales
  • Asesoramiento a Equipos Directivos
  • Asesoramiento de Deuda
  • Compra
  • Venta

Todo lo bueno se acaba, …, y por fortuna lo malo también.

Llegamos a la quinta entrega -que quizá podría ser la última- porque parece ser que en breve vamos a poder comenzar, muy lentamente, a tomarle el pulso a lo que vienen anunciando como “la nueva normalidad”.

En esta ocasión he llamado a Lucía, la directora de desarrollo de negocio internacional de una cadena de hoteles, fundada hace pocos años en el sur de España y que cuenta con un buen número de establecimientos tanto urbanos como de costa.

Conozco a Lucía desde que, hace unos pocos meses, se pusiera en contacto con Livingstone, para compartir con nosotros sus planes de expansión internacional por diferentes capitales europeas, y ver cómo podíamos colaborar para ayudarles a conseguirlo.

Obviamente el confinamiento ha trastocado sus planes. No en el concepto, pero sÍ en el calendario.

—¿Todo bien Lucía? —le pregunto sabedor de que a principios de abril pasó un par de semanas encerrada en un dormitorio de su casa (aislada en la medida de lo posible del resto de su familia) con síntomas de COVID19. Con síntomas, pero sin la certeza de haberlo pasado, ya que, como a muchos otros, no le han hecho el test.

—SÍ, gracias Ximo —contesta bastante animada. —Llevo casi 20 días sin síntomas, y nadie más en casa se ha puesto mal. Cruzo lo dedos.

—Poco a poco —y cambio de tema—. ¿Y qué tal las cosas por la empresa?

—Mal —resume escueta y con un ánimo bastante diferente. —Con todos los hoteles cerrados desde la primera semana de confinamiento, con un ERTE para casi toda la plantilla, con el lógico stress de tesorería y negociando ICOs con tu amigo Rafa —a quien entrevisté la semana pasada.

—Menudo panorama —lamento.

—Es lo que hay. Y ahora a la espera de ver cómo va la famosa “desescalada” —palabra que vamos a odiar para los restos.

—¿Vais a ir abriendo hoteles?

—Pues no lo sabemos porque a fecha de hoy todavía no tenemos claro si la posibilidad de abrir parcialmente en la Fase 1 va a suponer que los ERTEs por fuerza mayor dejen de serlo —su ánimo no mejora. —Si finalmente es así, tendremos que rescatar del ERTE a los trabajadores que ahora lo están, para volver a hacer un ERTE de aquellos que nos sobren por falta de volumen de producción.

—Quiero pensar que no será así —le digo un tanto sorprendido.

—Y yo también Ximo, porque de lo contrario nos estarán obligando a levantar la persiana para hacernos perder dinero —suena duro.

—¿Y los ICOs? —vuelvo a cambiarle de tema.

—Una bocanada de aire fresco. Confiamos en que no sea así, pero si la recuperación fuese lenta, se va a quedar en eso, en una simple bocanada que no será suficiente para no ahogarnos —se lamenta.

—He de llamar a Julia ­—Julia es la Directora Financiera de esta cadena de hoteles. —He hablado con algunos fondos de deuda que están estudiando operaciones de “asset backed”.

—¿Te refieres a préstamos contra garantía de activos? ­—me interrumpe.

—Exacto. Esos activos pueden ser desde stock de producto terminado, hasta materias primas, pasando por inmuebles, etc.

—Nosotros tenemos la mayoría de los hoteles en régimen de alquiler, pero cuatro de ellos son nuestros. ¿Podrían entrar en ese tipo de operación?

—Esa es la idea.

—Pues habla con ella. Seguro que agradece tener un plan B. Bueno, incluso un plan C, y un plan D ­—se ríe.

—Está bien que no pierdas el humor.

—Por supuesto. El confinamiento acabará, y hasta que volvamos a la “vieja normalidad”, pasaremos un tiempo en la “nueva normalidad” —me sorprende ver qué rápido incorporamos términos político-periodísticos a nuestro vocabulario habitual.

—Y no podemos quedarnos a verlas venir.

—Ni mucho menos —afirma. ­—Nosotros seguimos convencidos de nuestro plan de expansión, y por eso estamos hablando con vosotros.

—Con otro horizonte temporal.

—Con otro calendario y con algunos otros cambios sobre la idea original. Pero, como decía el empresario con el que hablaste en una de las entregas de estas “Conversaciones”, las empresas no se pueden quedar quietas, y la nuestra no va a ser menos —su ánimo ahora se ha elevado.

—En la tercera entrega —puntualizo.

—Pues eso, en la tercera. Hay que mirar para adelante Ximo. Nadie nos va a ayudar a tirar del carro, si no empezamos a hacerlo nosotros.

—…

—Cuídate Lucía, acaba de recuperarte y nos vemos pronto, cuando seamos libres.

Es reconfortante haber acabado la charla con Lucía en un estado de ánimo que “contagia” … optimismo, voluntad y ganas de remontar.

Me despido de vosotros convencido de que en España hay decenas, cientos, miles de directivas y empresarias como Lucía. Cuidaos, hablemos ahora y veámonos cuando “seamos libres”.


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